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Elegir un Mazda CX-30 de ocasión supone apostar por un SUVque cuida los detalles, desde la manera en que se percibe la calidad del interior hasta cómo responde el coche en una curva o en una maniobra rápida. Mazda ha trabajado mucho en que sus motores, aunque atmosféricos, ofrezcan una conducción lineal y eficiente, y que el sistema de hibridación ligera presente en la mayoría de versiones aporte suavidad y un consumo contenido sin complicaciones técnicas.
Además, es un coche muy completo en equipamiento incluso en sus versiones más sencillas: pantallas amplias, conectividad actual, asistentes de seguridad y, en las configuraciones más avanzadas, elementos como sonido Bose o Head-Up Display que rara vez aparecen en otros modelos de su categoría. Todo esto lo convierte en una opción ideal para quienes buscan un SUV moderno, con pocos años, que mantenga un valor sólido y que destaque por un diseño atemporal que sigue llamando la atención sin resultar exagerado.
El Mazda CX-30 es un SUV diseñado para quienes buscan un coche de segunda mano eficiente y práctico sin renunciar a una conducción agradable. Su gama de versiones, motores y acabados permite que cada conductor encuentre un punto exacto entre estilo, rendimiento y funcionalidad. A continuación, repasamos sus configuraciones de forma detallada para entender qué ofrece cada una y cómo encaja en diferentes necesidades reales de movilidad.
A lo largo de su ciclo comercial, el CX-30 ha contado con diferentes niveles como Prime-Line, Centre-Line, Homura, Nagisa y Exclusive-Line. Todas ellas comparten una base sólida, aunque cada una incorpora elementos que cambian la manera de percibir el diseño o la comodidad en el uso diario.
El acabado Prime-Line representa la puerta de entrada al modelo, pero aun así ofrece un equipamiento más que suficiente para el uso diario. Sus motores Skyactiv-G de 122 o 150 CV destacan por una entrega suave que facilita una conducción relajada incluso en trayectos largos, algo que se nota especialmente cuando el coche mantiene la velocidad sin esfuerzo o responde con naturalidad en incorporaciones. Sus dimensiones, 4.395 mm de largo, 1.795 mm de ancho y 1.540 mm de alto, permiten moverse con comodidad en ciudad, aunque lo bastante estables como para transmitir seguridad en carretera. Además, su maletero de 430 litros resulta práctico para quienes necesitan espacio sin querer dar el salto a un SUV de mayor tamaño, de modo que esta versión encaja muy bien en familias pequeñas o conductores que buscan un equilibrio real entre practicidad y coste.
A todo ello se suma un diseño exterior sencillo pero bien resuelto, con llantas de 16 pulgadas y una estética que prioriza la limpieza visual, así como un interior donde la pantalla central, el sistema Mazda Connect y los mandos físicos mantienen una distribución muy intuitiva que facilita la conducción desde el primer día. También incluye un buen nivel de seguridad de serie, con frenada automática, mantenimiento de carril y detección de fatiga, lo que lo hace especialmente completo para ser el acabado de acceso.
El acabado Centre-Line da un paso más en equipamiento y sensación de calidad, algo que se percibe desde los primeros minutos de uso. Mantiene las mismas proporciones y opciones de motor, pero añade asistentes de seguridad y elementos tecnológicos que hacen la conducción más intuitiva y agradable. La cámara de ayuda al aparcamiento, el control de velocidad adaptativo o la mayor conectividad permiten que el coche se sienta más moderno y, sobre todo, más cómodo en el día a día. Es una versión pensada para quienes valoran que el vehículo les facilite las tareas cotidianas sin necesidad de saltar a opciones de acabado más costosas.
En términos de diseño, añade llantas de mayor presencia y detalles exteriores que mejoran la estética sin romper la línea elegante del modelo. El interior incorpora materiales de mejor tacto, un volante y una palanca de cambios con acabados más cuidados y una integración más completa con servicios de conectividad como Apple CarPlay y Android Auto, lo que hace que la experiencia tecnológica se perciba más actual.
En el acabado Homura, Mazda apuesta por una imagen más deportiva que transforma la percepción del coche incluso sin tocar su base mecánica. Los detalles en negro brillante, las llantas específicas y las tapicerías con costuras contrastadas generan una estética más enérgica que se deja notar cada vez que el vehículo aparece en carretera o entra en un parking. Aunque las medidas y el maletero se mantienen, la sensación de dinamismo visual hace que esta versión resulte muy atractiva para quienes buscan un SUV compacto con un toque de personalidad adicional sin comprometer comodidad o eficiencia.
Además del diseño exterior, el interior incorpora detalles oscuros, tapicerías específicas y un ambiente más deportivo, acompañado de una puesta en escena tecnológica ligeramente más avanzada en elementos como el cuadro de mandos y la gestión del sistema multimedia. Es una versión pensada para quienes disfrutan de una estética contundente sin renunciar a la comodidad habitual del CX-30.
La versión Nagisa se orienta claramente hacia la elegancia, y lo hace a través de una combinación de materiales y colores que elevan la sensación de calidad interior. Los detalles decorativos, las texturas más cuidadas y las tapicerías específicas aportan una atmósfera más sofisticada que se aprecia durante la conducción, especialmente en trayectos largos donde la comodidad y la armonía visual marcan la diferencia. Conserva los motores de 122 y 150 CV y las dimensiones ya conocidas, pero añade ese punto de estilo que buscan los conductores que priorizan una experiencia más refinada sin necesidad de subir a un acabado de gama alta.
En este acabado, el diseño exterior mantiene un perfil elegante con llantas exclusivas y detalles visuales más discretos pero muy cuidados mientras que en el interior destaca por combinaciones de tonos que recuerdan a segmentos superiores y por una sensación de calidad que se potencia con elementos como la iluminación ambiental o la integración más fina del sistema multimedia, haciendo que todo se perciba más cohesionado.
El acabado Exclusive-Line es el que más se acerca a un enfoque premium dentro del propio CX-30. Incluye elementos como faros adaptativos o asistentes de conducción más avanzados, que no solo mejoran la seguridad, sino que generan una sensación de control constante en todo tipo de situaciones, ya sea en un viaje nocturno o en una carretera con tráfico denso. Su interior incorpora materiales y ajustes de mayor nivel, lo que crea un ambiente más cómodo y silencioso, ideal para conductores que pasan muchas horas al volante. Las medidas y capacidad siguen siendo las mismas, pero el coche se percibe más completo, más maduro y más preparado para un uso intensivo.
A nivel de diseño, añade llantas de mayor presencia, molduras mejor rematadas y una parrilla con un acabado más distinguido. En tecnología, suma elementos como el Head-Up Display, sensores más avanzados, un sistema multimedia más completo y un nivel de aislamiento acústico superior, lo que refuerza ese carácter premium que define a esta versión.
El apartado mecánico del Mazda CX-30 se ha diseñado para ofrecer una conducción equilibrada, con opciones que priorizan la suavidad y la eficiencia sin renunciar a una respuesta consistente en el día a día. Cada configuración mantiene ese tacto característico deMazda, donde la entrega de potencia es progresiva y el consumo se mantiene controlado incluso en trayectos variados, lo que permite elegir la alternativa que mejor encaje con el tipo de uso sin complicaciones.
El motor Skyactiv-G de 122 CV está pensado para quienes buscan una conducción tranquila y estable, con una respuesta lineal que facilita moverse por ciudad y mantener ritmos constantes en carretera sin necesidad de exigir demasiado al acelerador. Su aceleración de 0 a 100 km/h en torno a 10,6 segundos y su velocidad máxima de unos 183 km/h dejan claro que es un motor orientado al equilibrio más que a las prestaciones deportivas. El consumo medio oficial suele situarse entre 6,0 y 6,4 l/100 km, aunque en conducción real puede moverse ligeramente por encima dependiendo del tráfico y del estilo de conducción. Este gasto moderado hace que sea una opción muy razonable para quienes priorizan eficiencia y suavidad, especialmente si realizan trayectos combinados.
En la versión de 150 CV, Mazda introduce un punto extra de energía que se percibe sobre todo en carreteras secundarias y adelantamientos, donde el coche responde con más soltura sin perder su tacto progresivo característico. El tiempo de 0 a 100 km/h baja hasta los 9 segundos aproximadamente, lo que permite afrontar incorporaciones o subidas con mayor tranquilidad. Su consumo medio oficial se mueve entre 6,2 y 6,7 l/100 km, una diferencia muy pequeña respecto al motor de 122 CV, un detalle que suele convencer a quienes quieren un SUV algo más capaz sin asumir un coste adicional relevante en combustible. Esta motorización mantiene la misma filosofía de suavidad, aportando ese extra de soltura que muchos agradecen en viajes largos o trayectos con pendiente.
El motor Skyactiv-X de 180 CV es la propuesta más avanzada técnicamente de la gama y combina conceptos del ciclo Otto y del diésel para mejorar su rendimiento sin disparar el consumo. Acelera de 0 a 100 km/h en torno a 8,5 segundos y alcanza velocidades cercanas a los 204 km/h, pero más allá de estos datos, lo interesante es cómo entrega la potencia: de manera limpia, continua y con una sensación de ligereza que facilita las recuperaciones y la conducción en carreteras rápidas. Su consumo oficial suele moverse entre 5,3 y 6,1 l/100 km, lo que lo convierte en el motor más eficiente de la gama pese a ser el más potente. En la práctica, esto significa que ofrece un comportamiento más dinámico sin obligar a asumir un gasto elevado, especialmente en trayectos largos donde su tecnología de encendido por compresión muestra todo su potencial.
En su conjunto, el Mazda CX-30 ofrece unas medidas muy equilibradas, con cerca de 4,4 metros de largo que permiten combinar estabilidad en carretera con agilidad en ciudad. El interior está bien aprovechado y transmite una sensación de calidad desde el primer momento, mientras que el maletero, con unos 430 litros, resulta suficiente para el día a día y para viajes en familia. No es casual que muchas personas busquen información sobre su interior, su maletero o sus medidas antes de decidirse, porque son precisamente estos aspectos los que marcan la diferencia en un SUV compacto y hacen que este modelo destaque en su segmento.
En Carplus puedes encontrar unidades del Mazda CX-30 con diferentes configuraciones, todas revisadas y listas para usar desde el primer día. Disponemos de stock tanto en nuestros centros de Madrid, Málaga y Sevilla como en la web, para que puedas elegir la opción que mejor se adapte a ti con total comodidad. Además, comprar tu coche en Carplus incluye:
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En Carplus puedes escoger entre diferentes años y configuraciones del Mazda CX-30, lo que te permite encontrar fácilmente el modelo que mejor encaje con tu forma de conducir. Las unidades del Mazda CX-30 del 2020 suelen ser una buena opción para quienes buscan un SUV moderno a un precio más ajustado, ya que corresponden a las primeras versiones del modelo y mantienen prácticamente toda la esencia en diseño, calidad y eficiencia que lo caracteriza desde su lanzamiento.
Si prefieres un coche con algunas mejoras en asistentes y acabados, las unidades del Mazda CX-30 del 2021 incorporan ajustes que se notan en el uso diario, desde una sensación de mayor refinamiento en el interior hasta un equipamiento de seguridad más completo, lo que aporta un extra de tranquilidad sin modificar la base del vehículo.
Para quienes buscan un CX-30 prácticamente actualizado al máximo, las opciones del Mazda CX-30 del 2025 reflejan la evolución natural del modelo en aspectos como consumo, conectividad o diseño exterior. Estas unidades suelen atraer a conductores que quieren un SUV reciente, con las mejoras más actuales y un nivel de eficiencia optimizado.
A esto se suma la posibilidad de elegir versiones como Prime-Line, Homura o Nagisa, que permiten ajustar el coche al estilo personal de cada uno: desde configuraciones más equilibradas y funcionales hasta opciones con un toque más elegante o deportivo. Así, cada conductor puede escoger el CX-30 que mejor se adapte a su día a día entre las diferentes unidades disponibles en Carplus.
¿Qué medidas tiene el Mazda CX-30?
El Mazda CX-30 mide unos 4,39 metros de largo, 1,79 metros de ancho y 1,54 metros de alto, aunque estas cifras pueden variar ligeramente según el acabado o la versión. Es un tamaño que lo sitúa en el punto exacto entre manejabilidad urbana y un interior suficientemente amplio para viajar con comodidad. Su distancia entre ejes, cercana a los 2,65 metros, favorece un habitáculo espacioso incluso en trayectos largos, y el diseño exterior está pensado para optimizar la visibilidad y facilitar las maniobras en zonas estrechas o aparcamientos concurridos.
¿Qué motorizaciones tiene el Mazda CX-30?
El Mazda CX-30 se ofrece con motores de gasolina dentro de la gama Skyactiv, disponibles en diferentes niveles de potencia según la versión. Los más habituales son el Skyactiv-G y el Skyactiv-X, ambos conocidos por su eficiencia y una conducción equilibrada tanto en ciudad como en carretera. Según el acabado, puede montar cambio manual o automático y tracción delantera o tracción total i-Activ AWD. Además, todas las motorizaciones de gasolina incorporan tecnología mild hybrid, por lo que cuentan con la Etiqueta ECO de la DGT.
¿Cuánto consume el Mazda CX-30?
El consumo del Mazda CX-30 depende del motor, la transmisión y el acabado, pero la mayoría de versiones se mueven entre 5,3 y 6,6 l/100 km en uso combinado. Esta eficiencia se debe a la tecnología Skyactiv, que busca un equilibrio entre consumo y respuesta del motor sin recurrir al turbo en la mayoría de configuraciones. En el uso real, permite mantener consumos moderados incluso en recorridos mixtos, con un funcionamiento suave y progresivo que favorece una conducción relajada.
¿Qué capacidad tiene el maletero del Mazda CX-30?
El maletero del Mazda CX-30 ofrece 430 litros de capacidad, una cifra que encaja muy bien dentro del segmento de SUV compactos. Es un espacio suficiente para equipaje de fin de semana, compras grandes o incluso transportar objetos voluminosos cuando se abaten los asientos traseros. Además, la boca de carga está diseñada para facilitar la entrada de artículos pesados y la bandeja superior permite organizar mejor el contenido según el uso diario.