Si te estás planteando comprar un vehículo, sea nuevo o de segunda mano, o si ya eres propietario de uno, hay una pregunta que deberías hacerte antes de ponerte en marcha: ¿puedo conducir sin la ITV?
En España, la Inspección Técnica de Vehículos es un trámite obligatorio desde finales de los años 80, implantado por la Administración del Estado y actualmente regulado por el Real Decreto 920/2017, bajo la supervisión del Ministerio de Industria y en coordinación con la DGT.
La ITV es una revisión periódica en la que se comprueba que el vehículo cumple las condiciones mínimas de seguridad, emisiones y estado técnico para circular. Hay que tener en cuenta que no todos los coches pasan la inspección con la misma frecuencia: cuanto más antiguo es el vehículo, más a menudo debe someterse a la ITV, precisamente para reducir riesgos y garantizar la seguridad de todos en la carretera.
Pero entonces, ¿qué sucede si se circula con la ITV caducada pero con cita, o si no se ha superado dicha inspección? Según la normativa, conducir con la ITV caducada teniendo ya cita previa para pasarla es menos grave que circular sin ITV y sin cita. No obstante, se tienen que conocer las posibles consecuencias y cómo actuar para no ser sancionado. Por eso, en este artículo, te explicamos todos los detalles al respecto.

